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México · para empresas con área contable

Tu área contable, operada.

Operamos el trabajo que ocurre antes de que la información llegue a tu área contable: el gasto capturado cuando ocurre, el comprobante conseguido, el banco cruzado contra los comprobantes y la evidencia de que la operación existió.

No reemplazamos a nadie. Su equipo revisa, decide y firma.

Hablemos →

La contabilidad está incompleta y nadie lo reporta.

Por ley se integra con los estados de cuenta y los comprobantes. Los dos. Hoy nadie los pone uno frente al otro: el banco sólo ve el movimiento, el área contable sólo ve lo que le llega.

Una empresa que no sabe si sus números están completos no sabe cuánto ganó.

Cuatro riesgos que aterrizan en el RFC de la empresa.

Un dato salió distinto (CFF 29-A)

Al comprobante le falta un requisito y ese gasto deja de existir para efectos fiscales: no deduce ni acredita.

Un proveedor entra al listado (CFF 69-B)

Las deducciones tomadas con él se invalidan, incluidas las de meses anteriores.

Cancelan una factura ya deducida

La deducción desaparece y nadie avisa.

El hueco permanente

Después de cierta fecha el comercio ya no emite y el periodo cerró. El dinero salió de la cuenta y no existe en la contabilidad.

Los cuatro caen sobre el RFC de la empresa, no sobre quien capturó el gasto.

Tener la factura no sostiene la deducción.

Ante una revisión la autoridad no pregunta si existe el comprobante, pregunta si existió la operación. El CFF 69-B, quinto párrafo, obliga a acreditar que el servicio efectivamente se prestó o el bien se adquirió.

Esa evidencia —quién lo gastó, cuándo, para qué, con qué respaldo— sólo se puede juntar en el momento del gasto. Por eso cada movimiento que operamos guarda su evidencia pegada.

De esto respondemos.

La contabilidad está completa: no el día 17, todo el tiempo.

Lo que está mal se detecta antes de que cueste: un proveedor publicado, un comprobante cancelado, un plazo por vencer.

Nadie tiene que pedir nada: el trabajo pasa cuando pasa el gasto.

Los agentes hacen el volumen. La persona hace el criterio.

Agentes de IA ubican el comercio, entran a su portal, leen el comprobante sellado, cruzan cada movimiento del banco y revisan los listados del SAT todos los días. Los montos y los veredictos no los produce un agente: salen del comprobante sellado y de una regla escrita.

Una persona resuelve los casos que la regla no cubre y el criterio donde la ley admite interpretación. Cada corrección se congela como regla: la siguiente vez se aplica, no se razona.

Siete cosas, antes de la fecha de cierre.

El gasto capturado cuando ocurre. El comprobante conseguido, incluidos los que no existían. El banco cruzado contra los comprobantes. La evidencia de la operación guardada junto al movimiento. El veredicto de deducibilidad con su fundamento. Vigilancia diaria de proveedores publicados, cancelaciones y plazos. Todo entregado a su área en su formato.

Tu equipo deja de perseguir y empieza a revisar.

A un área contable se le paga por su criterio, no por perseguir comprobantes. Cuando el mes llega completo, el equipo revisa, decide y firma sobre información armada en el momento del gasto.

No inventamos criterio. Lo citamos.

Los montos salen del XML sellado por el SAT y cada veredicto trae su fundamento: el artículo, la regla de la RMF o el catálogo del SAT que lo sostiene.

Ejemplo de veredicto: gasolina por $1,400 pagada en efectivo. No deduce ni acredita IVA — el combustible exige medio electrónico de pago sin importar el monto (LISR Art. 27, fracción III).

Cada comprobante que falta es un caso distinto.

Un portal que pide RFC, código postal y régimen y cierra el día 5. Otro que manda el comprobante por correo cuarenta y ocho horas después. Un comercio que ya no puede emitir porque el periodo cerró. Ningún software resuelve eso solo: son casos, no formularios.

Si eres despacho, no competimos por tu cliente.

Le quitamos a tu equipo las horas que no cobra: la captura, el cruce y la persecución del comprobante. Reciben el mes armado, en su formato, antes de su fecha.

Dónde empieza y dónde termina nuestro trabajo.

Core opera: capturar el gasto en el momento, conseguir el comprobante que falta, cruzar el banco contra los comprobantes, documentar que la operación existió, dictar el veredicto de deducibilidad con su fundamento y vigilar todos los días.

Su área revisa, aplica su criterio, registra, declara y firma. No presentamos declaraciones, no firmamos por ustedes y no reemplazamos a su área ni a su despacho.

Tu información fiscal, protegida por diseño.

Cifrado en tránsito y en reposo, aislamiento por RFC, acceso auditado y cero entrenamiento con sus datos. Rastro de auditoría de punta a punta sobre cada operación: qué se emitió, con qué respaldo, qué se retuvo y por qué.

Empezamos por un mes suyo.

Primero · Hablamos

Una llamada corta. Si esto no es para ustedes, se dice ahí.

Después · Lo operamos

Un mes completo. Alcance y condiciones se definen en la llamada.

Y ya · Dejan de reconstruir

Mes a mes, sin permanencia.

Lo que todos preguntan.

¿Qué es Core OS y qué problema resuelve?

Operamos la capa que va antes del área contable: el gasto capturado cuando ocurre, el comprobante conseguido, el banco cruzado contra los comprobantes y la evidencia de que la operación existió. Su equipo revisa, decide y firma.

Ya tenemos área contable. ¿Entonces para qué?

Su área contable registra y declara lo que le llega. Lo que no hace nadie es asegurarse de que le llegue todo: perseguir al proveedor, entrar al portal antes de que cierre el mes y cruzar cada movimiento del banco contra lo que lo respalda.

¿Van a tener acceso a mis cuentas del SAT?

Para arrancar, no lo necesitamos. Trabajamos con lo que ya existe: los movimientos, los comprobantes y lo que nos compartes. Si algún día algo lo requiriera, se dice antes y deciden ustedes.

¿Es un sistema que vamos a tener que aprender a usar?

No es software que se aprende. No hay migración ni curva. Su equipo revisa y aprueba; lo demás ya pasó.

¿Qué necesitan de nosotros para empezar?

Una conversación corta para entender cómo opera la empresa y quién ve los números hoy. Si seguimos, los movimientos de banco del mes y lo que su área ya tiene de comprobantes.

¿Qué pasa con nuestra información?

Se cifra en tránsito y en reposo, vive aislada de la de cualquier otro cliente, no la usamos para entrenar modelos y cada acceso queda en bitácora. Si deciden irse, su información se va con ustedes.

¿Cuándo vemos el primer resultado?

En los primeros días. Cruzamos los movimientos contra lo que ya exista y decimos cuánto de lo que salió de la cuenta está respaldado y cuánto no. Lo que toma el mes es cerrar el hueco.

¿Sabes si tus números son verdad?

Si tuviste que pensarlo, ese es exactamente el problema.

Hablemos → Te contestamos el mismo día.